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TEMPLO DE KUKULCÁN

El templo de Kukulkán (estructura también conocida con el nombre de «El Castillo», debido a que los conquistadores españoles en el siglo xvi buscaban alguna similitud arquitectónica con las existentes en el continente europeo), es un edificio prehispánico ubicado en la península de Yucatán, en el actual estado del mismo nombre. El actual templo se construyó en el siglo xii d. C. por los mayas itzaes en su capital, la ciudad de Chichén Itzá, fundada originalmente en el siglo vi d. C.​ Su diseño tiene una forma geométrica piramidal; cuenta con nueve niveles o basamentos, cuatro fachadas principales, cada una con una escalinata central, y una plataforma superior, rematada por un templete. En esta construcción, se rindió culto a la entidad maya Kukulkán (en idioma maya: serpiente emplumada), razón por la cual se pueden apreciar motivos serpentinos en la decoración arquitectónica. Por otra parte, también cuenta con simbolismos que hacen alusión a los números más importantes utilizados en el calendario solar agrícola, el calendario Tzolkin (calendario sagrado) y la rueda calendárica. La alineación de la construcción de la pirámide permite que se puedan observar diversos fenómenos de luz y sombra, los cuales se producen en su propio cuerpo durante los equinoccios y solsticios cada año.

Templo (pirámide) de Kukulkán.

En 1988, la Unesco declaró la ciudad maya de Chichén Itzá como Patrimonio de la Humanidad. Casi 20 años después, el cineasta suizo Bernard Weber convocó, por medio de la New Open World Corporation, una «elección global» (esto es, basada en internet y en la que teóricamente cualquiera con acceso a la red podía votar) para elegir las Nuevas maravillas del mundo, y se eligió el templo de Kukulkán desde el 7 de julio de 2007 como una de las «Nuevas siete maravillas del mundo contemporáneo». Cabe mencionar que fue esta estructura —y no el sitio arqueológico en su totalidad— la que resultó ganadora. Esta confusión se debe a que la pirámide de Kukulcán es una de las principales estructuras del lugar.

Dimensiones

Tamaño comparativo del templo de Kukulkán con la pirámide del Sol de Teotihuacan y la pirámide de Keops.

En comparación con la pirámide de Keops en Egipto, o incluso con la pirámide del Sol de Teotihuacan, las dimensiones de la pirámide de Kukulkán son pequeñas:

En cuanto a la altura, la pirámide de Keops mide aproximadamente 147 m y la del Sol, 65 m sin incluir los supuestos 10 metros que tendría su templete; por su parte, la altura de 55,3 m en las bases de sus fachadas.

De tal forma, las medidas de la pirámide de Kukulkán no rivalizan con otras construcciones similares en el mundo; incluso la pirámide de Tikal (47 m) es más alta. Son sus características arquitectónicas, sus simbolismos calendáricos y astronómicos los que la destacan de forma particular.

Interior del templo

En 1566 el templo fue descrito por fray Diego de Landa en el manuscrito conocido como Relación de las cosas de Yucatán; casi tres siglos más tarde John Lloyd Stephens describió de manera más minuciosa la arquitectura de la pirámide en su libro Incidentes del viaje a Yucatán, obra publicada en 1843. En esa época la zona arqueológica de Chichén Itzá se encontraba dentro de una hacienda que tenía el mismo nombre, y era propiedad de Juan Sosa. El libro decorado con litografías de Frederick Catherwood muestra la pirámide cubierta de abundante vegetación en todos sus taludes. Existen fotografías tomadas a principios del siglo xx donde aparece la pirámide cubierta parcialmente con dicha vegetación.

Escultura del jaguar (balam) en la cámara de sacrificios en el interior del templo de Kukulkán.

El Instituto Carnegie de Washington (Carnegie Institution of Washington) solicitó en 1924 permiso al Gobierno mexicano para realizar exploraciones y reconstrucciones en la zona de Chichén Itzá. En 1927, con la asistencia de arqueólogos mexicanos, se iniciaron los trabajos. En abril de 1931, buscando confirmar la hipótesis de que la estructura de la pirámide de Kukulkán se encontraba construida sobre otra pirámide más antigua, se iniciaron los trabajos de excavación y exploración, pese a la reticencia general de la época. En gran medida, el arqueólogo José Erosa Peniche influyó en la autorización de dicha exploración. El 7 de junio de 1932 se encontró una caja con objetos de coral y obsidiana e incrustaciones de turquesa a un lado de restos humanos; los objetos se exhiben en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México.

Después de largos trabajos, en abril de 1935 se encontró en el interior del templo una figura de Chac Mool con incrustaciones de concha nácar en sus uñas, dientes y ojos. El recinto donde se realizó el hallazgo fue bautizado como sala de las ofrendas o cámara norte. A sólo unos cuantos metros, y tras más de un año de excavaciones, en agosto de 1936 se descubrió un segundo recinto, el cual se bautizó con el nombre de cámara de sacrificios, dentro del cual se encontraron dos hileras de canillas humanas empotradas de forma paralela al fondo de la cámara, y la escultura de un jaguar (Panthera onca) de color rojo con 74 incrustaciones de jade que simulan en el cuerpo las manchas características de la especie; los ojos son simulados con medias lunas de la misma piedra y los colmillos y dientes en pedernal pintados de blanco. En el lomo se encontraba un disco de turquesas, el cual aparentemente servía para quemar copal; ambas figuras tienen su vista dirigida al NNE (nor-noreste). Como conclusión se determinó la existencia de una pirámide de medidas aproximadas de 33 metros de ancho, de igual forma que la exterior, con nueve basamentos y una altura de 17 m hasta la plataforma del templete donde se encontraron el Chac Mool y el jaguar. Se estima que esta construcción corresponde al siglo xi d. C. Concluidos los trabajos se construyó una puerta de acceso en la balaustrada de la escalinata exterior de la fachada NNE para facilitar el acceso a los turistas. La pirámide interior más antigua es referida como «subestructura».

Descenso de Kukulcán en los equinoccios

Triángulos de luz y sombra que aparentan el descenso de la serpiente de sombra Kukulkán por la escalinata en un día de equinoccio.

Si durante un año y desde un punto fijo contemplamos el amanecer en el horizonte, podremos observar que el Sol va apareciendo en diferentes posiciones a lo largo del mismo y su trayectoria en el cielo va cambiando. Esto es debido a los propios movimientos de la Tierra, de rotación sobre su eje y traslación alrededor del Sol, así como la variante de su eclíptica y la inclinación del eje terrestre.

Refiriéndonos al hemisferio norte del planeta, durante un año el Sol parece colocarse en la línea del horizonte en un punto más austral durante el solsticio de invierno (diciembre), pasando por un punto intermedio durante el equinoccio de primavera (marzo) y llegando a un punto más septentrional durante el solsticio de verano (junio), para regresar nuevamente al punto intermedio durante el equinoccio de otoño (septiembre) y reiniciar el ciclo nuevamente.

Este movimiento aparente tiene una variación adicional si nos trasladamos a diferentes latitudes del planeta. Los mayas consideraron todas estas variables y con gran atención observaron los posibles fenómenos de luz y sombra generados durante cada día del año. Construyeron así la pirámide de Kukulcán teniendo en cuenta todas estas variables. Además de las consideraciones arquitectónicas, orientaron la fachada NNE con una inclinación aproximada de 20° con respecto al norte geográfico.

Al atardecer de los equinoccios de primavera y otoño se observa en la escalinata NNE de la pirámide de Kukulcán una proyección solar serpentina, consistente en siete triángulos isósceles de luz invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve plataformas de ese edificio durante el ocaso. En Chichén Itzá el fenómeno se ve en todo su esplendor y la imagen de la serpiente de triángulos de luz y sombra es proyectada a la alfarda NNE; conforme avanza el tiempo parece descender del templo una serpiente y el último reducto de luz se proyecta en la cabeza de la serpiente emplumada que se encuentra en la base de la escalinata. Este fenómeno ocurre en marzo y septiembre, y puede observarse aproximadamente durante un período de cinco días en las fechas más próximas a los equinoccios. La duración del efecto comienza aproximadamente tres horas antes del ocaso; al principio de estas horas se puede ver en la balaustrada una forma de luz ondulada que poco a poco se va cerrando para formar siete triángulos isósceles, los cuales solo pueden verse durante diez minutos; después comienzan a desaparecer paulatinamente.

Sin embargo, no hay evidencias de que este juego de luz y sombra fuera logrado a propósito, como resultado del diseño consciente de los mayas. Las investigaciones recientes han mostrado que el efecto puede observarse, sin cambios mayores, durante varias semanas.

En la zona arqueológica de Mayapán existe una pirámide de menores dimensiones, pero de iguales proporciones y dedicada por supuesto a Kukulcán. La proyección ondulada del cuerpo de la serpiente también puede ser observada durante la puesta del sol cerca de los solsticios; sin embargo, no es tan espectacular debido al deterioro de la propia estructura.

En el año 1566, Diego de Landa describió que los mayas celebraban en el día 16 del mes Xul​ la ida de Kukulcán, a quien tenían como un dios. La celebración se realizaba en todo el mundo maya hasta la destrucción de Mayapán; después solamente los tutul xiúes la realizaban en su capital Maní. Tras mantener ayuno y abstinencia, los sacerdotes, reunidos, iban al templo de Kukulcán, donde pasaban cinco días y noches en oración realizando algunos bailes devotos:

… Decían y tenían muy creído, que el postrer día bajaba Cuculcán del cielo y recibía los servicios, vigilias y ofrendas. Llamaban a esta fiesta Chickabán… Relación de las cosas de Yucatán, Diego de Landa (1566).

Debido a que las fachadas SSO y ESE se encuentran deterioradas, no se observa ningún fenómeno de luz y sombra en los amaneceres equinocciales; sin embargo, es probable que si se restauraran las escalinatas y las balaustradas, se pudiera apreciar un efecto que evocara el ascenso del cuerpo de la serpiente a la pirámide por la escalinata de la fachada SSO.

Cabezas de serpiente al pie de la escalinata de la pirámide de Kukulcán. FOTO: GETTY IMAGES.

Calendario

La Pirámide de Kukulkán en Chichén Itzá demuestra el profundo conocimiento de las matemáticas, la geometría, la acústica, y la astronomía que los mayas poseían. Siendo una sociedad superior agrícola, los mayas observaron cuidadosamente el comportamiento de las estaciones, las variaciones de las trayectorias del sol y las estrellas, y combinando sus conocimientos, lograron registrarlos en la construcción del templo dedicado a su Dios Kukulkán.

Representación del calendario de la pirámide de Kukulkán.

Se piensa que esta pirámide es la representación del calendario Maya: cada escalón es un día del año, y puesto que cada lado tiene 91 escalones, multiplicados por cuatro lados totalizando 364, más uno que representa la plataforma, nos dan 365 días del año solar , por lo que se piensa que el monumento fue erigido en honor del Dios Sol. Además, si ves la pirámide por un lado, las esquinas de su las plataformas superpuestas suman 18, que son los meses de 20 días de los Calendario Maya llamado Haab.

Pirámide de tres capas

La pirámide que se ve ahora es la tercera “capa” de edificios con un total de tres estructuras que corresponden a diferentes periodos de tiempo: la más antigua fue construida entre los años 500 y 800, luego se construyó una segunda encima.

La tercera pirámide, que es la que se puede ver en este momento, se construyó a lo largo de los años 1,050 y 1,300.

Los mayas no destruyeron los edificios porque eran sagrados, sino que construían encima de ellos.

Esta segunda pirámide tiene una entrada a través de un estrecho paso por uno de los lados de la escalera Norte. Un Jaguar pintado de rojo con incrustaciones de Jade fue descubierto en su interior y probablemente se utilice como un trono, ahora está cerrado al público al igual que subir a la cima de la pirámide.

Cenote y subestructuras de la pirámide de Kukulkán.

1- Cenote.

2- Primer templo construido entre los años 500 y 800.

3- Segundo templo construido sobre el primero.

4- La pirámide como la ves hoy.

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