Civilizaciones antiguas

LOS FENICIOS

La Cultura Fenicia era de raza semita, procedentes posiblemente de las costas del golfo Pérsico. El nombre étnico que se daban los pobladores de la Cultura Fenicia a sí mismos era «kenaʿani», «canaaneos» o «bin kenaʿan», «hijos de Canaán, este nombre coincide con los pobladores de Canaan citado en la Biblia. La Cultura Fenicia se desarrolló en Asia Menor, a orillas del Mar Mediterráneo y al Oeste de Siria. Su territorio pertenece en la actualidad al Líbano. Eran grandes navegantes y comerciantes. Crearon y propagaron su alfabeto, del que se derivaron casi todos los alfabetos del Mundo Antiguo. El territorio de Fenicia se situaba al oeste de Siria. Comprendía una estrecha faja de territorio, aproximadamente de unos 40 a 50 km de ancho por 200 km de largo, cuyos límites fueron: por el norte, con Siria (golfo de Alejandría); por el sur, con Palestina (Monte Carmelo); por el este, con las montañas del Líbano; y por el oeste, con el mar Mediterráneo. El territorio es abrupto y recortado por pequeños golfos, sin la posibilidad de desarrollar la agricultura. Sin embargo, la palmera creció en abundancia, originando el nombre de Fenicia, que quiere decir: País de las Palmeras. Su territorio accidentado, así mismo el aislamiento de sus pueblos, por las estribaciones del Líbano, los empujaron al Mar Mediterráneo haciéndose grandes marinos, eficientes comerciantes y buenos colonizadores. En el litoral y algunos islotes, establecieron muchos puertos seguros e importantes, tales como Biblos, Sidón, Tiro y Arad. Por otra parte, sus bosques de cedros y cipreses les proporcionaron maderas para la construcción de sus barcos, con los cuales surcaron los mares.

Mapa Fenicio.

PERIODOS

Los fenicios era de raza semita, procedentes posiblemente de las costas del golfo Pérsico. Hacia el año 3 000 a.C. ya existía Biblos, como la ciudad más importante de Fenicia, que mantenía relaciones comerciales con Egipto, intercambiando los cedros del Líbano con los papiros de ese país. En su evolución histórica podemos encontrar tres periodos bien definidos: el periodo de Sidón, el periodo de Tiro y el periodo de Cartago.

Periodo de Sidón (Siglo XV – XIII a.C.)

En este periodo destacó como centro de importancia naval y comercial la ciudad de Sidón. Sus barcos navegaron en la cuenca oriental del Mar Mediterráneo. Llenaban sus bodegas con las mercancías procedentes de Chipre, Rodas, Asia Menor, Grecia, Islas del Mar Egeo y costas del Mar Negro. Los sidonios no formaron colonias, pero si establecieron concesiones en países civilizados y factorías en los pueblos bárbaros, donde obtenían esclavos, pieles y metales, a cambio de los productos de su industria. Este periodo llego a su fin cuando los filisteos saquearon y destruyeron la ciudad de Sidón (Siglo XII a.C.)

Periodo de Tiro (Siglo XII – VII a.C.)

Se denomina así a la hegemonía que tuvo la ciudad de Tiro en la actividad comercial. Este pueblo heredó el espíritu aventurero y comercial de los sidonios. Extendió su hegemonía marítima hacia la cuenca occidental del Mediterráneo, incluyendo el sur de Italia, las Islas de Malta, Sicilia, Cerdeña, Córcega, la costa sur de España y norte de África cruzando el estrecho de Gibraltar; llego hasta las costas de Inglaterra por el norte, las Islas Canarias por el sur y las Islas Azores por el oeste. Los tirios no se conformaron con las relaciones comerciales; también se establecieron en las algunos lugares estratégicos, fundando ciudades y colonias. Los asirios, caldeos y persas subyugaron a los tirios, que dieron lugar al surgimiento de otros pueblos comerciantes como Cartago y Grecia

Periodo de Cartago (Siglo IX – II a.C.)

Gracias a la decadencia de Tiro, Cartago se convirtió en una de las ciudades más importantes y prósperas del Mediterráneo. Su origen lo encontramos en una pequeña colonia fenicia ubicada al norte de África. Su dominio comercial abarcó desde Sicilia hasta las costas españolas. Sus grandes rivales fueron los griegos y posteriormente, los romanos, quienes destruyeron la ciudad de Cartago, en el año 146 a.C. durante las Guerras Púnicas

ORGANIZACIÓN POLÍTICA

Como pueblos comerciantes e industriales, generaron una clase de ricos, quienes eran los gobernantes, y por tanto conformaban un gobierno oligárquico. Algunas ciudades eran gobernadas por un rey o por magistrados llamados sufetes, pero controlados por la nobleza despótica, que manipulaban al rey. Las ciudades fenicias orientales eran políticamente independientes unas de otras. El territorio sobre el que cada una de ellas ejercía su dominio era sorprendentemente pequeño, con una extensión de tierra suficiente como para alimentar con su cosecha a todo sus habitantes. Aunque las ciudades más grandes como Tiro y Sidón, debieron tener una cierta hegemonía sobre las otras, sin embargo. nunca hubo una confederación fenicia. Esto hace aún más sorprendente el éxito del comercio fenicio, que en economía llegó a ser una auténtica potencia mundial. La misma Cartago, incluso, no fue un poder estrictamente imperialista. Buscó un dominio comercial, se impuso por las armas, pero nunca buscó sus posesiones con un afán de imponer su poder en el sentido de dominio político. Cartago tuvo, en principio, sólo un pequeño territorio, pero en el siglo V, se había extendido cubriendo una amplia zona del noroeste tunecino. Aun así, la misma Cartago no pasó de ser una Ciudad-Estado y nunca fue una nación, los territorios que dominaba sólo fueron utilizados para su servicio cuando era necesario. Así, en sus extensos territorios en Africa, sólo pocos habitantes de la zona eran fenicios, el resto debían ser bereberes y esclavos negros. En Hispanía, no se tienen noticias exactas sobre su dominio. Los cartagineses (al menos antes de los Barca) se debieron limitar a cobrar tributos, a explotar las tierras económicamente (comercio y minas principalmente) y a exigir las contribuciones haciendo levas para el ejército en caso de necesidad, lo mismo, seguramente, que en territorio africano. Ya en época de los Barca, éstos tal vez quisieron constituir en Hispanía una monarquía de tipo helenístico y Animal mismo se casó con Himilce, princesa originaria de Cástulo (Jaén).

Monarquía

En la documentación egipcia, ugarítica, asiria, y aún más tardía, siempre existen claras referencias a los reyes fenicios. Estas monarquías eran, en principio, hereditarias, aunque esto no siempre ocurriera en la práctica. Pueden establecerse listas dinásticas, pero no están completas y sólo para las grandes ciudades como Sidón, Tiro, Arados y Biblos.

Oligarquía

Más tarde, la forma de gobierno pasó a ser una oligarquía. Los Consejos de Ancianos, formados por ricos mercaderes bajo el dominio persa y quizá antes, eran, al principio, los asesores de los monarcas y comenzaron, más tarde, a tener un poder total. En Tiro surgieron unas magistraturas que se encargaban de las funciones ejecutivas. Lo mismo sucedió en Cartago, probablemente en el siglo V a.C. El poder constitucional se hallaba en manos de dos magistrados, quizá elegidos anualmente y llamados jueces o sufetes. Existía un Senado de 300 miembros vitalicios, también existía un Consejo de 104 miembros que formaban una junta o tribunal de inspección pública. Ante ella, los generales y funcionarios tenían que dar cuenta de su actuación en el cargo. Finalmente funcionaba una Asamblea del pueblo, cuya relación con el resto de las instituciones no está muy clara. Este gobierno recuerda al gobierno democrático de Atenas y más tarde al republicano de Roma. La elección para las magistraturas y la entrada en el Senado parece que se basaba en la riqueza más que en razones hereditarias, al menos en el siglo V a. C. La clase mercantil adinerada era la que dominaba el poder del Estado.

LA COLONIZACIÓN

Los fenicios se destacaron por su labor de colonización en lugares distantes a su territorio, extendiendo su influencia económica y cultural por todos los pueblos de la cuenca del Mar Mediterráneo. Practicaron sistemas de colonización que fueron: las concesiones, las factorías y las colonias. Las Concesiones: Eran obtenidas por medio de las negociaciones con países civilizados, para establecerse en un barrio o lugar de la ciudad, donde ubicaban depósitos, bazares o mercados públicos. Las Factorías: Eran fundaciones que se establecían en los países bárbaros, para realizar trueque. Ellas tenían fortificaciones para su defensa en caso de ataque. Las Colonias: Eran ciudades o establecimientos humanos en tierras extranjeras, con sumisión al país de los fenicios. Así surgieron:**Gades** (actual Cadiz), Málaga (actual Málaga), al sur de España; Cartago al norte de África.

ORGANIZACIÓN SOCIAL

No existe noticia alguna de las rivalidades o las inquietudes sociales que debieron existir en los diferentes Estados fenicios, como hubo en Grecia y en Roma. En un principio, había un gran abismo entre las clases sociales altas y bajas, pero no se sabe si continuó existiendo en época más tardía. Sólo se sabe que los libios estaban al servicio de los púnicos y que se mostraban descontentos, pero más tarde, gracias a sus rebeliones, alcanzaron los derechos de los púnicos y que fueron ellos, más que los descendientes de los fenicios. Los que mantuvieron la lengua y la cultura púnica en el reino númida tras la caída de Cartago. Los historiadores del mundo púnico se niegan a admitir la existencia de los fenicios puros, ni siquiera admiten que los fenicios tuvieran una conciencia clara de su raza e incluso de su nacionalidad. Quizá por propia vocación o interés comercial y su paso por distintas naciones, asimilaron lenguas, culturas y cultos de otros pueblos. Por esto mismo, posiblemente, tuvieron éxito en su comercio, pues supieron alentar a las gentes de otras culturas y condiciones a relacionarse con ellos e incluso a dejarles que se establecieran en sus territorios. Fue la cultura griega la que más influyó en la púnica, pero también se encuentran influencias a la inversa y la presencia del mundo púnico en las culturas egipcia, asiria, griega y etrusca, por lo que es tan difícil definirlos. Al mismo tiempo, socialmente, los fenicios se mezclaron más que ningún otro pueblo con gentes de otros lugares donde se asentaron. Los matrimonios mixtos entre fenicios y nativos eran corrientes, por lo que hay tres factores destacables en esta civilización:

  • a) La mezcla con otras culturas.
  • b) La división e independencia de sus ciudades.
  • c) Las influencias recíprocas con otros pueblos.

ORGANIZACIÓN ECONÓMICA

Los fenicios desarrollaron intensa actividad económica industrial, comercial, marítima y empresarial.

Rutas comerciales fenicias.

LA INDUSTRIA

Los fenicios desarrollaron tres grandes industrias: del tejido, del teñido, del vidrio y los metales: En la industria del teñido fueron fabricantes de tintes, especialmente de la púrpura — que proporcionaba el caracol marino, murex o múrice —. Confeccionaron tejidos finísimos de color púrpura que fueron delicias de la nobleza del mundo antiguo. Asimismo fueron creadores del vidrio blanco traslúcido, que debido a la combinación de la arena fundida con óxidos metálicos eran de varios colores. Finalmente como metalúrgicos fabricaron armas de bronce y hierro; joyas de oro y plata también utensilios de cobre y bronce. En muchas producciones imitaron a otras culturas.

EL COMERCIO

Fenicia fue una sociedad mercantilista. Por eso, se dice que los fenicios fueron creadores de las empresas industriales, navieras, constructoras y comerciales. Desarrollaron la técnica del comercio internacional con los seguros, el crédito documental, los préstamos, la financiación por acciones o a cuenta y el sistema de descuentos.

LA NAVEGACIÓN

Con los productos de su industria y del comercio desarrollaron la navegación, recorriendo el Mediterráneo en todas las direcciones, el Mar Egeo y parte del Atlántico. Al desconocer de la brújula, sus barcos navegaban pegados a las costas. De noche se guiaban observando la posición de las estrellas. Los barcos eran impulsados por remos y por una vela cuadrada, que solo aprovechaba cuando el viento era favorable. Siguieron dos rutas comerciales importantes. Por vía marítima: de Europa traían, plata, hierro, plomo, estaño, ámbar, cereales y lana. Del África: marfil, oro, plumas de avestruz y el papiro.

Por vía terrestre: de Arabia, Mesopotamia, Persia e India utilizando caravanas, traían: vinos, aceites, especias, perfumes, telas, etc. Los fenicios fueron grandes navegantes por lo cual se expandieron y lograron colonizar muchos lugares, cercanos a sus límites comerciales. Para más información hay un artículo completo sobre su expansión y colonización. La permanente actividad comercial hizo que los fenicios crearan grandes talleres con numeroso personal, muchas veces, con asociación de capitales y la unión de varias personas para conducir en serie y obtener beneficios en común. Por ejemplo fueron empresas fenicias las que por encargo del Rey Salomón, construyeron el famoso templo de Jerusalén, en un periodo de siete años.

RELIGIÓN

Baal tonante, estela hallada en Ugarit.

Los dioses adorados por los fenicios varían de una ciudad a otra. Así el panteón de Sidón difiere del de Tiro o el de Chipre. Es más, algunas divinidades están presentes de una forma u otra en la mayoría de las ciudades significativas. Estas divinidades son principalmente Astarté, Baal, Dagón, Resef y Melkart.

Astarté

Astarté era la principal diosa de Sidón y con presencia en las otras ciudades fenicias. Astarté es la diosa de la fecundidad, aunque sus características y dependiendo de las ciudades son diferentes. También es adorada como diosa guerrera, de la caza o incluso como patrona de los navegantes. Suele representarse posada sobre un león y sosteniendo una flor de loto y una serpiente. En otras representaciones se acentúa su carácter como diosa de la fecundidad y aparece tocándose los senos o dando de mamar a dos niños. Se asimiló en otras culturas con nombres diferentes como por ejemplo la Afrodita de los griegos, la Venus romana o la Isis egipcia. Contaba con abundantes santuarios en Sidón y Tiro. Está documentado un santuario dedicado a Astarté en El Carambolo (Sevilla), fechado en el siglo VIII a. C. Astarté es la reina del cielo a quien los cananitas habían quemado incienso en la Biblia (Jeremías, 44).

Eshmún

Eshmún era adorado en Sidón y en Chipre. Se le asimila a Apolo y a Esculapio como dios sanador. Contaba con varios templos distribuidos por toda la costa mediterránea, desde del Líbano hasta España. Entre los templos destaca un gran santuario a las afueras de Sidón en un lugar donde brotaba una fuente, y el Templo de Eshmún de la ciudad de Cartago. En los rituales de adoración a Eshmún se realizaban abluciones y danzas. También se conoce que existieron unos juegos en su honor y que el vencedor ganaba una tela púrpura.

Baal

Baal (en fenicio 𐤁‏𐤏‏𐤋‏, AFI: [ba’ʕal], «señor») era una divinidad (posiblemente solar) de varios pueblos situados en Asia Menor y su influencia: fenicios, cartagineses, caldeos, babilonios, sidonios y filisteos. Su significado se aproxima al de amo o señor. Era el dios de la lluvia y la guerra. En la Biblia, Baal (בעל Ba‘al) era considerado por los hebreos como uno de los falsos dioses, sin embargo, ellos le rindieron culto en algunas ocasiones cuando se alejaron de su adoración a Yahvé. Fue adorado por los fenicios como el dios más importante de su panteón y además tuvo una esposa llamada Baalit que se representaba como una mujer hermosa.

Anat

Anat era la esposa de Baal, era a la vez una diosa semita de la fertilidad y una joven e impetuosa diosa de la guerra, a quien se ha relacionado con la diosa Hator egipcia y con la Atenea griega. También fue venerada en el Antiguo Egipto.

Reshef

Dios de carácter guerrero, dueño de las calamidades. Alcanzó en el Antiguo Egipto, a partir del Imperio Nuevo, una gran veneración cuando Amenofis II lo adoptó como genio protector, asimilándolo con Montu, el dios egipcio de la guerra, y asociándolo a Astarté.

Chusor

Considerado como el primero de los navegantes de la humanidad, los fenicios creían que este dios había construido el palacio de Baal, se le considera también el descubridor de la pesca y de las construcciones navales, además de ser el dios de herreros y armeros.

Hadad

Dios del aire, de la tormenta, los relámpagos, la lluvia y el viento. Según las creencias de los marineros fenicios, su voz sonaba en las tormentas.

Melkart

En origen, Melkart fue una divinidad fenicia de la ciudad de Tiro, siendo la forma fenicia del dios Baal. Originariamente era un dios agrícola, del campo, la vegetación, la fecundidad y la primavera, por lo que su ritual comprendía una serie de ritos de muerte y resurrección cíclicos anuales, coincidentes con las estaciones del año; No obstante, también era una deidad marina, pues era una divinidad de carácter sincrético. Pasó luego a ser considerado «rey de la ciudad», que es el significado etimológico de su nombre (melk, «rey»; qart, «ciudad»), y como patrono de la ciudad de Tiro, se transformó también en dios de la colonización y de la protección de la navegación. Los tirios le consideraban el guía de sus viajes marítimos y exploraciones, de modo que le consagraron el templo fundado al mismo tiempo que la ciudad de Cádiz en el otro extremo de la isla mayor, donde hoy se encuentra el islote de Sancti Petri y en el que, según la leyenda, Aníbal hizo el juramento de odio eterno a los romanos antes de marchar hacia Sagunto e iniciar la segunda guerra púnica. Aunque también se decía que lo hizo siendo un niño en Cartago. Fue conocido en la antigüedad como el santuario de Heracles o Heraclión. El lugar en donde fue situado el templo inicial en Cádiz, cerca del estrecho de Gibraltar, fomentó la leyenda de la separación de las Columnas de Hércules, en principio llamadas Columnas de Melkart por los fenicios, más tarde Columnas de Heracles por los griegos hasta el actual nombre romano. Se le atribuía la civilización de las tribus salvajes de las costas lejanas, la fundación de las colonias fenicias y la introducción de la ley y el orden entre los hombres. En diversos restos arqueológicos, entre los que destacan las monedas, se le representa a menudo cabalgando en un hipocampo. En la época tardía de la civilización fenicia, también se le consideraba el dios del Sol que se encontraba en unión con Baal y Moloch, las fuerzas malignas y benignas del cielo, respectivamente. Alejaba la hostilidad entre ambos y por tanto, reducía el efecto del fulgor solar y de los fríos invernales. Es por ello que en su altar debía haber un fuego perenne. Cada día seguía a la esquiva Astarté hasta que él la encontraba en un punto remoto de Occidente y se esposaron. Matrimonio que trajo la perdición de la diosa y la transformó en la dulce Ashera. Los griegos le llamaban Melicertes y le comparaban con Heracles, por los atributos guerreros que le caracterizaban.

Bes

Dios protector de la infancia, la vida y la casa importado desde Egipto. Considerado dios tutelar de Ibiza.

Dagón

Se le menciona en la Biblia que cuando, cuando habla del dios Dagón al que rindieron culto en el templo de Asdot (I Samuel 5, 1-7), u ocupando su templo como baños públicos. Posible representación de Dagón como dios marino en un bajo-relieve de Nimrud. Es posible que realmente el nombre se haya utilizado para denominar a tres dioses distintos: un Ben Dagón, que aparece en los primeros textos ugaríticos en lucha contra el dios Baal; un segundo Dagan, dios sumerio de la fertilidad, venerado por todo el Oriente Antiguo; y, por último, en Fenicia, Dagón, un dios marino, un ser a medias hombre y pez. La posible confusión puede ser originada por una etimología dudosa. La palabra caldea dagan se traduce por ‘grano’, ‘trigo’ o ‘semilla’ y si se derivase del hebreo antiguo dag, significa ‘pez’. De acuerdo con la interpretación que se cree más probable, Dagón era descrito con cara y manos, y una parte de su cuerpo era parecida a un pez, “el tronco de Dagón” (versículo 5). Del texto recibido de los Setenta parece que también tenía pies, aunque la edición Swete da a este punto una lectura diferente. En la traducción griega esta frase se muestra con las características de tener un aspecto de brillo pulido. La descripción de la Biblia coincide con la que puede verse en las monedas de varias ciudades, filisteas o fenicias; en la mayoría de ellas Dagón se representa como una figura compuesta, la parte superior del cuerpo es humana, y la inferior es de pez. De ello parece deducirse que Dagón era un dios pez, hecho que no sorprende en lo más mínimo, puesto que parece haber sido la deidad principal de ciudades marítimas, tales como, Asdod, Gaza (los lugares originales se supone que están enterrados bajo las dunas de arena que corren a lo largo de la orilla), Ascalón, y Arvad. En los monumentos, y también probablemente en el culto popular, Dagón está asociado a veces con una deidad hembra también medio pez, Derceto o Atargatis, a menudo identificadas como Astarté. Algunos especialistas, sin embargo, no dan valor a estos datos, y consideran que Dagón era el dios de la agricultura. Su opinión está basada en la siguiente afirmación filo bíblica: “Dagón, es decir, espiga ‘ [la palabra hebrea para espiga es dagan]. “Dagón, después de descubrir el trigo y el arado, fue llamado Zeus del arado” (2, 16). El mismo escritor nos dice (en Eusebio, Prep. Evang. 1, 6) que, según una leyenda fenicia antigua, Dagón era uno de los cuatro hijos nacidos del matrimonio de Anú, el señor de cielo, con su hermana, la tierra. Es más, en un sello que tiene ciertas señales simbólicas hay una provisión de trigo, puede leerse escrito en caracteres fenicios el nombre de Baal-Dagón pero no la imagen de un pez. Es posible cuestionar si estos argumentos tienen más valor que los que apoyan la otra opinión; para quienes aceptan la interpretación etimológica filo bíblica el posible error es debido a una equivocación en el nombre. También pudiera admitirse que en el transcurso del tiempo, a lo largo de la orilla mediterránea, se desarrolló una concepción y representación doble de Dagón como resultado de la supuesta doble derivación del nombre. Todos los estudiosos están de acuerdo en que tanto el nombre como el culto de Dagón se importaron de Babilonia. Las cartas de Amarna (ca. 1480-1450 a. C.), qué han aportado los nombres de Yamir-Dagan y Dagan-takala, gobernantes de Ascalón, dan testimonio de la antigüedad del culto a Dagón entre los habitantes de Palestina. Sabemos por la Biblia que la deidad tenía templos en Gaza (Jueces, 16, 21, 23) y Asdod (I Samuel 5, 1-7); Suponemos que existieron estanques igualmente en otras ciudades filisteas. El culto a Dagón parece que se había extendido incluso más allá de los confines de su confederación. El testimonio de los monumentos es positivo para la ciudad fenicia de Arvad; más aún, el Libro de Josué menciona dos pueblos llamados Bét Dagón, uno en el territorio de Judá (Josué 15, 41), y el otro en la frontera de Aser (Josué 19, 27); Josefo también habla de un Dagón “más allá de Jericó” (Antiq. Jud., XIII, 8, 1; De Bel. Jud. I, 2, 3): todos estos nombres son anteriores a la conquista israelita, y, a menos que los derivemos de dagan, dan testimonio de a una amplia difusión del culto de Dagón a lo largo de Palestina. Este culto se mantuvo, por lo menos en ciertas ciudades filisteas, hasta los últimos siglos a. C. Este era el caso de Asdod; el templo de Dagón que estaba allí fue quemado por Judas Macabeo (l Mac.10, 84; 11, 4). Al contrario de los Baales que, entre los cananitas, era deidades esencialmente locales, Dagón parece que era considerado por los filisteos como un dios nacional (I Crónicas 10, 10). A él atribuyeron su éxito en la guerra; le dieron gracias con grandes sacrificios, ante él se regocijaron por la captura de Sanson (Jueces 16, 23); a su templo llevaron los trofeos de sus victorias, el Arca (I Samuel 5, 1, 2), la armadura, y la cabeza de Saúl (1 Samuel 31, 9, 10; I Crónicas 10, 10). Un bajorrelieve de bronce de trabajo asirio fenicio también sugeriría que Dagón tenía una función prominente en las doctrinas de la muerte y la vida futura. Acerca del ritual de su culto, poco puede recogerse o de los documentos o de la Escritura. Los acuerdos detallados para devolver el Arca (1 Samuel 5; 6) pueden haber estado inspirados más por las circunstancias que por cualquier ceremonia del culto a Dagón. Solo conocemos por los autores antiguos que, por razones religiosas, la mayoría de los sirios se abstenían de comer peces, una práctica que uno se inclina a relacionar con el culto de un dios pez.

Paam

El significado de Paam no es otro que «falo» y en honor a él se realizaba la prostitución ritual, muy corriente entre los fenicios y otras culturas antiguas, que se llevaba a cabo con fines profilácticos.

Moloch

Moloch era el dios supremo y protector de la ciudad de Cartago. Los navegantes fenicios exportaron, a través del comercio, los cultos a varios dioses representados como deidades-toro: el dios El, al dios Baal y sobre todo, al sanguinario dios Moloch. La estatua de Moloch lo representaba con cuerpo de hombre y cabeza de toro con cuernos. Cada año se encerraban dentro jóvenes que se le ofrecían como sacrificio y los quemaban. Moloch aparece mencionado varias veces en la Biblia, relacionado con sacrificios infantiles.

EL ARTE

Cabeza escultórica, procedente de Cartago.

El arte de la Cultura Fenicia es un arte marcadamente artesanal el cual alcanzo su esplendor lo cual les confirió productos de un alto valor para el intercambio con otros objetos, siendo una producto muy valioso para otras culturas o pueblos. Por ejemplo en el viejo testamento se citan algunos pasajes en el que se observan las habilidades de elaboración de estos productos por los fenicios. El artista Hiram fue enviado para construir y decorar el templo de Salomón en Jerusalén. La influencia de Egipto en el arte fenicio puede considerarse prominente sin descartar a otros pueblos e que tuvieron contacto con la Cultura Fenicia a través del comercio como Siria, los Cipriotas, los Asirios y los pueblos Egeos influyeron también, después de todo estos pueblos también eran sus clientes y sus gustos, religión y tradiciones eran tenidos en cuenta por los fenicios a la hora de crear estas obras. Respecto a la arquitectura se han encontrado piezas en buen estado de conservación como por ejemplo la Diosa Tanit procedente de la necrópolis del Puig d’es Molins que se expone en el Museo de Ibiza.

EL ALFABETO

Los fenicios utilizaron a fines del tercer milenio a.C. la escritura cuneiforme, en tablillas de arcilla, por influencia de Babilonia. Posteriormente, utilizaron la escritura jeroglífica, en el papiro, durante el predominio de los faraones egipcios. La necesidad de comunicarse con los pueblos del mundo antiguo de diferentes lenguas y la de poner mantener su imperio comercial, los llevo a crear un alfabeto compuesto de 22 signos, que representaban sonidos elementales de la voz humana, con los cuales podían escribir cualquier palabra. Este alfabeto (proveniente de la palabra Aleph que significa buey y Beth que significa casa) fue mejorado por los griegos, quienes agregaron las cinco vocales.

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Categorías:Civilizaciones antiguas, Fenicios

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