Acadios

ADAPA

El mito acadio de Adapa, cuyo trasfondo refleja el deseo de inmortalidad por parte del hombre, no ha llegado de modo incompleto a partir de cuatro fragmentos (de otras tantas versiones), tres de ellos localizados en la biblioteca de Assurbanipal en Nínive y otro, más extenso y antiguo, en los archivos de la ciudad egipcia de El Amarna.

TEXTO

(…) (Sabi)duría (…). (quiso que) su palabra fuera como la palabra de (Anu)(1);  le había perfeccionado con una amplia inteligencia(2) para [revelar los destinos del país. A él(3) le había dado sabiduría; (pero) vida eterna no le había [dado. En aquellos días, en aquellos años, el sabio de Eridu(4), Ea(5), le creo como modelo de los hombres: sabio(6) –su orden nadie podía cambiar(la)- , capaz –el más sabio de los Anunnaki(7) es el-, intachable, el de manos puras, el sacerdote de la unción, el [maestro de los ritos(8).

Con los panaderos hacia el pan, con los panaderos de Eridu hacia el pan(9). Cada día proporcionaba pan y agua para Eridu. Con sus manos puras preparaba la mesa (de las ofrendas), sin él la mesa no podía ser levantada(10). Pilotaba la barca y proveía la pesca(11) para Eridu. En aquellos días Adapa(12), el de Eridu, mientras (el rey) Ea (se tumbaba) en el lecho(13), diariamente atendía el santuario de Eridu. (Un día) en el muelle santo, (en el) Muelle de la Luna Nueva, [subió a un velero; entonces soplo un viento y su embarcación navego; con el remo(14), (únicamente), dirigía su barca. (Cuando hubo llegado a la mitad del) vasto mar, (se puso a pescar. El mar se hallaba como un espejo)(15).

El resto de este fragmento está destruido. El texto que sigue, también incompleto, es procedente de los archivos egipcios de El Amarna (siglo XV a. de C.).

(…) (Pero) el Viento del Sur(16) se puso a soplar y le sumergió, haciendo que se hundiera en el dominio (de los peces): <¡Viento del Sur, (malditos sean) todos tus maleficios (…)! ¡Rompere tu ala(17)!>. Cuando hubo dicho esto con su boca, el ala del Viento del Sur no soplo sobre la tierra. Anu llama a Ilabrat(19), su visir, (y le dijo): <¿Por qué el Viento del Sur no ha soplado sobre la tierra [desde hace siete días?>. Su visir, Ilabrat, le respondió: <Señor mío, Adapa, el hijo de Ea, el ala del Viento del Sur rompió>. Cuando Anu oyó estas palabras, grito: <¡Gracias(20)!>. y levantándose de su trono (ordeno): [<¡Que lo traigan aquí!>. A eso, Ea, que conoce lo que es propio del cielo, contacto con [el(21), (y) le hizo que le llevara (los) cabellos revueltos (y que vistiera) [un traje de luto; (tras ello) le dio (estas ins)trucciones: <Adapa, vas a ir en persona (ante Anu), el rey; (emprenderás el camino del cielo. Cuando) al cielo (hayas subido y te) hayas apro(ximado a la puerta de Anu), (Tammuz(22) y Gizzida(23) en la puerta de Anu estarán. Al verte, te preguntaran: <Hombre, ¿por quién tienes ese aspecto?; Adapa, ¿por quién vistes prendas de luto?>. (Tu responderás): <Porque de [nuestra tierra han desaparecido dos dioses(24); por ellos yo estoy aquí>. (Y te preguntaran): <¿Cuáles son los [dos dioses que de la tierra han desaparecido?>. <Tammuz y Gizzida, (responderas(25). Ante [esto), ellos se miraran y sonreirán. Unas palabras en tu favor dirán a Anu (y) el brillante rostro de Anu harán que se muestre. (Pero) cuando estés ante Anu, si se te ofrece el pan de la muerte(26), no (lo) comas. Si se te ofrece el agua de la muerte, no (la) bebas. Si se te ofrece un vestido, ponte(lo). Si se te ofrece aceite, úngete (con él). (Estos) consejos que te he dado, no los olvides; la palabras que te he dicho, reten(las)>. Llego el mensajero de Anu (diciendo lo siguiente): <El ala del Viento del Sur quebró Adapa. ¡Traedlo a mi presencia(27)!>. El hizo que emprendiera el camino del cielo, y al cielo subió. Cuando hubo ascendió al cielo y se aproximó a la puerta de [Anu, Tammuz y Gizzida estaban en la puerta de Anu. Cuando vieron a Adapa, exclamaron: <¡Eh! Hombre, ¿por quién tienes ese aspecto? Adapa, ¿por quién vistes un traje de luto?>. <Dos dioses han desaparecido de la tierra; por ello, con un [traje de luto estoy vestido>. <¿Cuáles son los dos dioses que de la tierra han [desaparecido?> <Tammuz y Gizzida>, (replico). (A esta respuesta) se miraron y sonrieron(28). Cuando Adapa ante Anu, el rey, se hubo acercado y Anu le vio, (le) dijo: <Ven aquí, Adapa, ¿Por qué el ala del Viento del Sur quebraste?>. Adapa respondió a Anu: <Mi señor, para el templo de mi dueño(29), en medio del mar estaba pescando. El mar era como un espejo. Pero el Viento del Sur se alzó soplando y me sumergió, haciendo que me hundiera en el dominio de los peces(30). En la [cólera de mi corazón maldije (al Viento del Sur)>. Hablando a su lado, Tammuz y Gizzida unas palabras a su favor dirigieron a Anu, cuyo corazón se calmó y se dejó [(convencer): <¿Por qué Ea, a un indigno humano, las cosas del cielo y de la tierra (le) ha revelado? Él le doto con un corazón sólido, le dio un nombre(30bis). Nosotros(31), ¿Qué haremos por él? Pan de Vida traed para él y (que lo) coma>. Cuando el pan de Vida le trajeron, no comió(32); cuando el agua de Vida le trajeron, no bebio; cuando un vestido le trajeron, se (lo) puso; cuando aceite le trajeron, se ungió (con él). Anu, al mirarle, se rio de él (y le dijo): <¡Vamos, Adapa! ¿Por qué no has comido ni bebido? ¡No gozaras de la Vida (eterna)! (¡Que no tenga, pues, [recompensa!>)(33). <Fue Ea, mi señor(34), quien me dijo: No comas, no bebas>. <¡Lleváoslo y devolvedlo a su tierra!> (sentencio Anu).

Aquí finaliza el texto localizado en El Amarna. Los dos pequeños fragmentos que siguen proceden de Nínive, estando el primero lamentablemente muy mutilado.

(…) Cuando Anuo yo aquello, (…) en la ira de su corazón, (…) despacha un mensajero, (…) que conoce el corazón de los grandes dioses, para que el (…), para alcanzar (…) de Ea, el rey. (…) discutió el asunto. (…) a Ea, el rey.

Laguna de una línea.

(…) el sabio, que conoce el corazón de los grandes dioses, (…) cielo (…), (…) pelo desgreñado que le hizo usar, (…) y le vistió con ropas de duelo, (y) le dio un consejo, diciéndole (estas) palabras: <Adapa, iras ante Anu, el rey. ¡No olvides mi consejo, reten mis palabras! Cuando hayas subido al cielo y te acerques a la puerta de Anu, Tammuz y Gizzida estarán en la puerta de Anu>.

El resto de este fragmento falta. El otro fragmento da al poema una nueva versión.

(…) (…) el (…) ordeno aceite para él y se ungio a sí mismo; ordeno un vestido para él y se vistió. Anu se rio con fuerza de lo que había dicho Ea (diciendo): <De cuantos dioses del cielo y de la tierra existen, ¿Quién [jamás dio esa orden? ¿Quién puede lograr que su orden exceda a la de Anu?>. Pero Adapa contemplo los cielos desde su base hasta el cenit y pudo ver el esplendor insostenible(35) de Anu. Entonces Anu por encima de Adapa favorablemente puso su [mano; decreto la total franquicia para la ciudad de Ea(36), y como destino decreto glorificar en lo futuro a su sacerdocio. <(Y puesto que) Adapa, el retoño humano, (por sus propios) medios, victoriosamente, quebró el ala del [Viento del Sur (e impunemente) subió al cielo, ¡que sea así! (Todo) lo que (el Viento del Sur) haga de mal a la humanidad, (cualquier enfer)medad que haya colocado sobre el cuerpo de [los hombres (con él)(37) Ninkarrak(38) los podrá aliviar. ¡Que se vaya, (pues), la dolencia! ¡Que se aparte la [enfermedad! (Pero, sin) el ¡que sobrevenga la helada fiebre (y que el enfermo) no pueda descansar el dulce sueño! ¡(…) alegría del corazón humano(39)!>.

Las siguientes líneas del fragmento aparecen rotas.

NOTAS

1- El texto, debido a la rotura que presenta, no recoge el nombre de divinidad alguna en esta línea. Parece tratarse, por el contexto, de Anu, si bien E. A. Speiser considera que debe ser Ea. Anu fue el dios absoluto de la cosmología súmero-acadia.

2- literalmente, <una amplia oreja>. El oído era sinónimo de inteligencia.

3- A Adapa, el personaje central de este mito.

4- Ciudad del Suroeste de Ur (hoy Tell Abu Sahareim). La arqueología ha confirmado a Eridu como la más antigua ciudad de Súmer.

5- Ea (en sumerio Enki) era el dios del agua dulce y del Océano, en cuyas profundidades tenía su morada. Dios de la inteligencia y del saber fue venerado muy especialmente en Eridu.

6- Adapa, creado y protegido de Ea, debe ser incorporado a la nómina de los antiguos sabios míticos mesopotámicos, sobre los cuales existen variadas referencias en material cuneiforme diverso. De las leyendas que hayan podido existir sobre estos sabios solo la de Adapa ha llegado a nosotros.

7- Conjunto de dioses menores que acompañaban a Anu en el cielo. Fueron repartidos posteriormente, por la tierra y los Infiernos, donde actuaron en calidad de jueces de los difuntos.

8- Todos estos atributos se refieren a Adapa.

9- Adapa, protegido de Ea y maestro de los ritos, preparaba, por ello, los panes sacrificiales y la mesa de las ofrendas.

10- Esto es, nadie podía retirar las mesas de las ofrendas sin la presencia de Adapa.

11- Adapa pesca para el templo de Ea, en Eridu. La pesca fue un factor económico de vital importancia en Súmer y Akkad. Eridu estaba entonces a orillas del mar. Este detalle es fundamental para fijar la gran antigüedad el mito.

12- Adapa fue un sabio en Eridu y segundo rey de Babilonia después del diluvio. Según el mito fue creado por el dios Ea.

13- Traduccion insierta, debida a R. Labat. El estado del texto impide conocer su exacto significado.

14- Quizá mejor traducir, <con la pértiga>.

15- El verso anterior y el presente han sido reconstruidos gracias al pasaje muy similar que aparece unas líneas más adelante.

16- Uno de los cuatro vientos malignos, que hace naufragar a Adapa.

17- Adapa, mediante una fórmula mágica, daña al Viento del Sur por haberle hecho naufragar.

18- El numero esta tomado en sentido sagrado o figurado.

19- Il abrati, <dios de alas>. Era un mensajero del dios Anu.

20- Esta palabra denota exclamación de asombro. Los autores le traducen de diferentes maneras.

21- Este final de línea es traducido de diferentes maneras, variando de un autor a otro.

22- Su nombre sumerio fue Dumuzi (abreviación de Dumuzi-ab-zu, <Hijo legitimo del Apsu>) y con el mismo figura como legendario rey en Badtibira y en Uruk. Los textos nos dan pocos datos sobre la naturaleza de este dios, sujeto y personaje de diferentes mitos.

23- Gizzida fue una divinidad de tipo agrícola.

24- Quizá haya que ver aquí una alusión a la leyenda de los dioses de la vegetación, que según el mito morían y resucitaban cada año. Últimamente se desecha la teoría de la conexión de Dumuzi con el ciclo anual de la renovación de la naturaleza.

25- La estratagema de Ea es muy clara: hace que Adapa, convocado por Anu para juzgar su culpa, se presente ante el dios del cielo vestido de luto y conmueva y tenga de su parte, así, a los guardianes de la puerta celeste, los dos dioses muertos Tammuz y Gizzida, por quienes el fingirá haber tomado luto.

26- Ea con su consejo preanuncia a Adapa, que se halla en búsqueda de la Vida, que le serán ofrecidos el pan y el agua de la muerte, por lo que el convendrá rehusaros.

27- Aquí el mensajero Ilbrat repite la fórmula de convocatoria que ha pronunciado Anu.

28- Se sonrieron complacidos de que Adapa les llorase su muerte.

29- Para Ea, que habitaba en las profundidades del mar.

30- En el mar. Algunos autores (Knudtzon) traducen <en casa de mi señor> (bitbeli).

30 bis- Esto es, le hizo célebre, renombrado. Cf. Con Genesis, 6, 1-4 a propósito de los nefilim.

31- Anu habla en plural por cortesía. Anu no quería ser menos generoso que Ea y por ello le quiere dar también un regalo a Adapa. Al no haberle dado Ea la vida eterna a su protegido (hijo en el mito), será Anu quien quiera concederle la inmortalidad, dándole para ello el pan y el agua de la Vida.

32- Todo el interés del mito se centra en este particular. Ea, el dios de la inteligencia, se equivocó en sus cálculos, pues había prevenido a Adapa de no comer el pan de la muerte ni beber el agua de la muerte, que imaginaba le daría Anu como castigo por la acción cometida. En realidad, a Adapa le son ofrecidos el pan y el agua de la Vida. Al rehusarlos perdió la ocasión de hacerse inmortal.

33- Lectura hipotética, reconstruida por R. Labat.

34- Habla ahora Adapa.

35- Esto es, insostenible de aguantar con la mirada el esplendor de Anu. Sin embargo, Adapa pudo contemplarlo.

36- Anu concedió a la ciudad de Ea, Eridu, la exención de determinados tributos o la exoneración de obligaciones feudales.

37- Con Adapa. Esto es, Adapa junto con Ninkarrak recibe de Anu el don de curar las enfermedades que el Viento del Sur cause a los hombres.

38- Diosa de la salud y de la curación, hija de Anu y esposa de Ninurta.

39- El mito finalizaría con una fórmula de encantamiento o conjuración, en la que se invoca la protección de Adapa y también la de Ninkarrak, a deducir de lo conservado en el texto.

Fuente: Mitos sumerios y acadios 1984 – Federico Lara Peinado.

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